Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez 15 de junio

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Izquierda: Una mujer vende productos en el Mercado Victoria en Port Victoria, Seychelles. Derecha: Christine Banlog ha sido una mujer de mercado durante 22 años. Ahora tiene 64 años, enviudó y cría a sus tres nietos en Camerún. FOTO:ONU Mujeres/Ryan Brown
Izquierda: Una mujer vende productos en el Mercado Victoria en Port Victoria, Seychelles. Derecha: Christine Banlog ha sido una mujer de mercado durante 22 años. Ahora tiene 64 años, enviudó y cría a sus tres nietos en Camerún. FOTO:ONU Mujeres/Ryan Brown
  • Combatir el abuso hacia nuestros mayores

Este año, el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez coincide con dos eventos importantes. El primero es el inicio de la Década de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable (2021-2030), el cual marca el comienzo de diez años de colaboración en el sector para mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y sus comunidades.

El segundo es la conmemoración del vigésimo aniversario de la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento y la cuarta revisión y evaluación de la implementación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (MIPAA, por sus siglas en inglés). Ambos hitos nos brindan la oportunidad de dar un empuje a la acción internacional para avanzar en la agenda del envejecimiento.

El MIPAA representa la primera vez que los gobiernos acordaron vincular las cuestiones del envejecimiento con otros marcos para el desarrollo social y económico y los derechos humanos. Los 159 Estados Miembros que firmaron el MIPAA reafirmaron el compromiso de no escatimar esfuerzos para proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo.

Esta complementariedad entre el MIPAA y un marco de derechos humanos se puede mostrar fácilmente en el área del maltrato a personas mayores. El MIPAA incluye varias referencias al abuso de personas mayores, incluido el «Asunto 3: negligencia, abuso y violencia», que establece dos objetivos relacionados con la eliminación de todas las formas de negligencia, abuso y violencia de las personas mayores; así como la creación de servicios de apoyo para abordar el maltrato a personas mayores.

Ambos objetivos incluyen acciones de revisión de políticas, promulgación de leyes e iniciativas de sensibilización, información, capacitación e investigación.

Sin embargo, en ausencia de un estándar internacional sobre los derechos de las personas mayores, continúan las brechas entre la política y la práctica, la movilización de los recursos humanos y financieros necesarios, así como el progreso desigual en la implementación del MIPAA.

Un instrumento legal internacional para las personas mayores promovería la implementación y la rendición de cuentas del MIPAA.

 

Un joven juega al ajedrez con un señor mayor

Combatir el abuso a nuestros mayores: ¿cuál es el siguiente paso? Cinco prioridades para esta década

16 de junio de 2022 – Roma, Italia

Un panel de expertos presentará las tendencias generales de la violencia contra las personas mayores, destacará las brechas y los desafíos a la hora de implementar los objetivos del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. Los panelistas expertos también presentarán cinco prioridades para combatir la violencia contra las personas mayores en la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030).

La protección de nuestros ancianos

Entre 2019 y 2030, se prevé que el número de personas de 60 años o más aumente en un 38%, de mil millones a 1,4 mil millones, superando en número a la juventud a nivel mundial, y este crecimiento será especialmente mayor y más rápido en las regiones en vías de desarrollo, y requiere que se preste mayor atención a los desafíos específicos que afectan a las personas mayores, incluso en el campo de los derechos humanos.

El maltrato de las personas mayores es un problema social que existe en los países en desarrollo y desarrollados y, por lo general, no se notifica suficientemente en todo el mundo. Tan solo en unos pocos países desarrollados hay tasas de prevalencia o estimaciones, que se sitúan entre un 1% y un 10%. Aunque se desconoce la magnitud del maltrato de los ancianos, su importancia social y moral es indiscutible. Por este motivo, este problema requiere una respuesta mundial multifacética que se centre en la protección de los derechos de las personas de edad.

Las formas de definir, detectar y resolver el maltrato de las personas mayores tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural. Por ejemplo, en algunas sociedades tradicionales se obliga a las viudas de edad a casarse de nuevo, mientras que en otras las mujeres mayores que viven solas son acusadas de practicar la brujería. Desde una perspectiva sanitaria y social, si los sectores de atención primaria de salud y los servicios sociales no están bien preparados para detectar y resolver el problema, el maltrato de los ancianos seguirá estando semioculto.

Podemos decir que el reconocimiento de la existencia de maltrato a personas mayores es muy reciente, tanto de la sociedad en general por considerarlo hasta el momento un tema tabú, como en los ámbitos profesionales, ya que hasta hace unos años no se le ha dedicado la atención e investigación que precisa.

Este desconocimiento hace que sea difícil hacer estimaciones precisas sobre la prevalencia de los malos tratos y/o negligencias en las personas mayores, bien sean en el ámbito familiar y/o doméstico, institucional y social.

Ante esta situación, La Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas tiene previsto publicar este año un procedimiento de actuación para atajar el maltrato a los mayores. Pero, ¿cuáles son los indicadores de alerta?, ¿quién y cómo se debe informar sobre una situación de maltrato a los servicios sociales?

imagen maltrato a mayores - Maltrato a personas mayores. Procedimiento de actuación para un abordaje coordinado

Maltrato en la Vejez.

Como ya os hablamos en el post Día Mundial contra el Maltrato en la Vejez , la privacidad de los ambientes donde se producen estos hechos y en muchas ocasiones, la relación de vinculación emocional y familiar que une al maltratador y a su víctima, propicia que la mayor parte de los casos no sean denunciados

Esta es una realidad a la que la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalitat Valenciana pretende dar solución a través del protocolo de actuación para atajar el maltrato a los mayores.

Se trata del primer protocolo de actuación, para intervenir de forma integral y coordinada, en caso de maltrato a personas mayores en cualquier lugar de la Comunidad Valenciana. A través de este protocolo los trabajadores sociales intervendrán en la prevención, detección y atención y recuperación, tanto en el ámbito domiciliario como el institucional.

La aplicación de este procedimiento pese a no ser de obligado cumplimiento para los profesionales de los equipos municipales de los servicios sociales, sí pretende dotarles procedimientos específicos e instrumentos necesarios, comunes y homogéneos, para la detección, valoración e intervención ante posibles maltratos que se produzcan en el ámbito familiar y /o doméstico.

El objetivo que pretende la Conselleria a través de este procedimiento es describir cómo deben actuar por los profesionales de los servicios sociales municipales en el momento que conozcan o tengan la sospecha de que una persona mayor pueda encontrarse en una situación de maltrato, de manera que puedan actuar y ofrecer la respuesta más ágil y adecuada.

Comunicación Maltrato. Registro de indicadores de alerta

El origen de la situación de maltrato de una persona mayor puede llegar a los servicios sociales a través de una demanda directa, es decir, la propia persona comunica que está sufriendo maltrato, o una demanda indirecta a través de los profesionales del servicio de ayuda a domicilio, CEAM, centro de día, el centro de salud, la policía, cualquier ciudadano…

Una vez les llega esta demanda, el equipo de servicios sociales debe recopilar los suficientes datos para verificar la situación.

Uno de los instrumentos que les servirá para la valoración y detección, es el registro de indicadores de alerta observados o manifestados en cualquiera de los tipos de maltrato que existen:

  • Maltrato físico (marcas de sujeciones, sobredosis de medicación…)
  • Maltrato sexual (comportamientos sexuales desinhibidos, rechazo al contacto físico…)
  • Maltrato psicológico/ emocional (aislamiento, apatía, actitud temerosa…)
  • Maltrato económico (pérdida de patrimonio, cambios en el testamento…)
  • Negligencia/ Auto negligencia (deshidratación, aspecto personal descuidado…)
  • Abandono
  • Vulneración de derechos (falta de respecto a la libertad y/ intimidad…)
  • Indicadores asociados a la persona que ejerce el posible maltrato (abuso de sustancias tóxicas, depresión, sobrecarga física o emocional…)

También se servirán de los siguientes instrumentos de apoyo:

  • Hoja de derivación desde el área de servicios sociales u otros recursos (sistema sanitario, cuerpos de seguridad, entidades…)
  • Escala de detección de maltrato por parte del cuidador (CASE)
  • Índice de sospecha de maltrato a personas mayores. EASI
  • Escala de sobrecarga del cuidador (Zarit)
  • Escala de satisfacción Filadelfia (satisfacción de la vida)
  • Informes de otros servicios
  • Solicitud Valoración del Estado de Salud al Centro de Salud de Atención primaria, donde se informa al médico de cabecera que se han observado algunos cambios en la salud o cuidados de la persona mayor que hacen pensar que pueda sufrir daños / maltrato , por lo que se le requiere un informe de confirmación o negación.

Para llevar a cabo esta valoración, previamente se debe solicitar a la persona mayor o representante que firmen un documento de autorización para compartir información de datos personales con los profesionales de los servicios sanitarios.

Intervención prioritaria o urgente ante el maltrato a personas mayores

Estas actuaciones permitirán confirmar o no la sospecha de maltrato inicial y poder hacer un diagnóstico de la situación y posterior intervención, que será prioritaria o urgente, en función de si existe un peligro inminente relacionada con la integridad física o necesidad de salida del domicilio.

Algunas de las intervenciones que se podrán llevar a cabo serían:

  • Comunicación al Juzgado de Instrucción / Juzgado de guardia de una posible situación de maltrato. Esta comunicación vendrá acompañada de un Informe social comunicación al Juzgado, indicando el tipo de maltrato detectado, datos de la presunta persona responsable del maltrato, la red de apoyo con la que cuenta, las actuaciones que se han realizado hasta el momento y demás documentación que se pueda aportar que motive el maltrato detectado.
  • Comunicación al Juzgado de una posible situación de incapacidad con el fin de determinar su capacidad, el alcance de los apoyos y salvaguardias que precisa, así como de las medidas cautelares pertinentes.
  • Solicitud de residencia por procedimiento urgente.
  • Intervención social y terapéutica.
  • Acompañamiento a la denuncia

Responsabilidad de la sociedad ante el maltrato a personas mayores

Este protocolo es un gran paso en la medida que se establece un mismo procedimiento de actuación para todos los profesionales de los centros sociales municipales, pero todavía queda mucho por hacer para poder erradicar el maltrato a las personas mayores.

La oficina técnica de Lares CV actúa en este sentido como agente de prevención, ofreciendo a la población la información oportuna sobre cómo debe actuar si detecta una posible actuación de maltrato.

Importante dar a conocer la existencia de una hoja de comunicación que todo ciudadano puede presentar al centro municipal de servicios sociales ante una posible situación de maltrato, documento que podrán solicitar en el mismo centro.

En cualquier caso, es importante aunar los esfuerzos de toda la sociedad, seguir trabajando en campañas para lograr la plena sensibilización ante esta problemática, informar y apoyar al cuidador informal y en el caso de la atención a los mayores en residencias o centros de día, profesionalizar al sector consiguiendo una actuación basada en la persona, con sentido común, empatía, paciencia y siempre con profesionalidad.

Fuente: ESCRITO EL EN BIOÉTICA Y PASTORALSALUD EN EL MAYOR 

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