Turista norteamericana fingió su secuestro para burlar la cuarentena en Jamaica

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El afamado escritor estadounidense Mark Twain dijo una vez que “una mentira puede darle la vuelta al mundo antes de que la verdad tenga tiempo de ponerse las botas”, una cita que describe acertadamente uno de los principales problemas que abundan en las redes sociales.

En la era de la Internet, la gente tiene un acceso más fácil a la información, así como una plataforma para expresar sus opiniones. La desventaja de esto es que la gente puede decir literalmente cualquier cosa, y habrá quienes, en el espacio digital, les crean.

Ese el caso de una azafata estadounidense, Kalina Collier, que recientemente visitó Jamaica y convenció a cientos de miles de usuarios de las redes sociales, incluidas varias celebridades, que un hotel de la isla la tenía secuestrada, simplemente porque no quería cumplir la orden de cuarentena.

La empleada de Jetblue Airways llegó a Jamaica el 28 de enero y tenía prevista su salida el 1 de febrero. Tras llegar a la isla, Collier se sometió a una prueba de antígenos que dio un resultado positivo el 30 de enero. Convencida de que no tenía el virus, se sometió a otra prueba que resultó negativa.

Debido a los resultados incoherentes de las pruebas de antígeno, el Ministerio de Salud y Bienestar le recomendó que se sometiera a una prueba de PCR el 2 de febrero, que resultó positiva. Fue entonces que las autoridades informaron a Collier que debía cumplir una cuarentena de 14 días en su habitación del hotel, el Ocean Coral Spring de Trelawny, que también se ofreció a que permaneciera ese periodo sin coste adicional, en lugar de trasladarla a un centro gubernamental.

El 4 de febrero, Collier salió en directo en Instagram para “contar su historia” a sus más 11.000 seguidores. En el vídeo, alegaba que el hotel la tenía secuestrada e instaba a sus seguidores a llamar a la embajada local, a las autoridades de inmigración de Estados Unidos y a las emisoras de noticias de Nueva York para informarles de su situación.Kalina Collier

Alegó que no le daban comida y dijo que los empleados del hotel habían colocado cámaras ocultas en su habitación, que en realidad eran aspersores.

Después de desaparecer de las redes sociales, Collier dio una actualización días más tarde, diciendo que estaba bien y que no era un rehén ni estaba secuestrada. Pero para entonces, cientos de miles de personas ya se habían convencido de que le había ocurrido lo peor.

Decenas de usuarios de las redes sociales bombardearon la página del hotel, diciendo que deberían cerrar definitivamente. Esas mismas personas instaron a sus seguidores a seguir el hashtag #BoycottJamaica, e incluso enviaron amenazas de muerte al alto asesor y estratega del Ministerio de Turismo de Jamaica, Delano Seivewright.

El 14 de febrero, al final del período de cuarentena de 14 días, Collier fue liberada del hotel y salió del país junto con su madre, que había llegado posteriormente a la isla para buscarla.

La policía de Jamaica aconsejó a los ciudadanos que desestimaran las acusaciones de Collier, diciendo que eran “infundadas y malintencionadas”. Añadieron que fue visitada por miembros de la división policial de Trelawny, quienes confirmaron que estaba a salvo y que su vida nunca corrió peligro.

Las acusaciones han destruido la reputación del hotel y han causado daños a la ya de por sí difícil industria turística de Jamaica. Collier sigue afirmando que dijo la verdad y agregó que fue acosada por funcionarios del Ministerio de Turismo de Jamaica para que hiciera una declaración.

Aunque la región del Caribe necesita el turismo, los viajeros deben tener en cuenta que la mayor parte del mundo sigue en una pandemia global y que el Caribe, debido a la falta de recursos, está atrasado en los esfuerzos de vacunación. Esto significa que se deben observar los protocolos si se arriesgan a visitarlo.

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